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Caza mayor

 

Myriam Ybot

 

El 26 de diciembre se cumplirán 14 años de la aprobación de la Ley Antitabaco en España, una normativa que llegó a nuestro país cuando ya se había generalizado en buena parte de Europa. Y aunque es cierto que el consumo de cigarrillos volvió a aumentar en la población a los pocos años, la protección a los no fumadores se ha consolidado con la habilitación de espacios libres de humo.

 

Si echamos la vista atrás, nadie entiende hoy que pudiera consumirse tabaco libremente en aviones, despachos, aulas o consultorios médicos, por citar solo unos pocos ejemplos. Sin embargo, la medida generó ríos de tinta, agrias acusaciones políticas y anuncios de colapso socioeconómico.

 

Traigo este asunto a colación a cuenta de la apertura al tráfico de la Avenida marítima de Arrecife, tres años después de la restricción de su uso salvo al transporte público, vehículos de emergencias, carga y descarga con horario limitado y vecinos y vecinas residentes en el litoral.

 

El Partido Popular, con Ástrid Pérez a la cabeza, escenificó la decisión divulgando una imagen en la que cinco o seis cargos públicos de esa formación posan agarrados a la señal de tráfico de transición a la zona peatonal como si fuera una presa de caza mayor.

 

Y no puedo evitar pensar, por ejemplo, en un potencial jefe de Gobierno en acción de derogar la Ley Antitabaco prendiendo un enorme habano y lanzando la bocanada de humo al rostro de un bebé, con el fin de demostrar que la nicotina y demás aditivos no son en absoluto perjudiciales.

 

Precisamente en estos días, el expresidente Aznar criticaba a los responsables del “alarmismo climático”, por “destrozar” las sociedades libres y condenar a “millones de personas a la pobreza y a la desesperación”.

 

También ha sido objeto de titulares la decisión del alcalde Almeida de pervertir el proyecto Madrid Central abriendo el tráfico en la Gran Vía. Justo antes de minusvalorar ante un grupo de escolares escandalizados la gravedad de los incendios en la Amazonía.

 

Y como el Partido Popular es el Partido Popular aquí y en Pekín, se pongan como se pongan los socios de turno, el negacionismo del cambio climático y el vasallaje a la dictadura empresarial son marca de la casa de la gaviota y donde gobiernen actuarán en consecuencia. En Lanzarote, un PSOE avergonzado y cómplice hace que no va con él la cosa.

 

La realidad es tozuda: Pese a los augurios de quiebra de la hostelería española, la Ley Antitabaco supuso un impacto neutro o ligeramente positivo en los beneficios del sector. Y todas las experiencias de restricción del tráfico en los cascos urbanos han traído bonanza a los comercios, seguridad en el espacio público, disfrute ciudadano y una atmósfera libre de humos y ruidos.

 

 

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