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La polémica Ecotasa

 


El futuro gobierno de Canarias que presidirá el socialista Ángel Víctor, apoyado por NC, PODEMOS y ASG, tiene entre sus propuestas la de poner en los próximos presupuestos del 2020 la llamada Ecotasa turística, un impuesto en el que se espera recaudar unos 50 millones de euros. Las excusas son dos principalmente, que se trata de un impuesto finalista para mejora de los espacios públicos y que hay otras zonas turísticas en el mundo y en España que ya lo aplican. Los detractores de ese “impuesto”, en cambio, consideran que el mercado turístico en Canarias es muy sensible. Encarecer el paquete turístico en unos momentos de incertidumbre, donde los destinos turísticos del mediterráneo se recuperan, con la soga del Brexit, que nadie sabe cómo va a afectar al principal cliente de Canarias, no parece que sea lo más acertado. Incluso algunas voces del sector turístico señalan que se perdería competitividad con otros destinos que ya “nos roban” turistas por precio. Si eso es así podría perderse empleo, ser menos productivos, y Canarias recaudar menos.

 

Cuestión ideológica

 

Lo que está claro es que el nuevo gobierno de Canarias, que se constituirá sobre el 11 de julio, tiene que pensárselo mucho. El PSOE en campaña no era partidario del “experimento” de la Ecotasa turística pero tiene ahora unos socios como Nueva Canarias y Podemos que le achuchan y no es de extrañar que finalmente el futuro presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor, no le quede más remedio que implantarlo. Los expertos dicen que poner esa tasa al turista (que al final es al empresario) no tiene mucho sentido cuando se recauda por el IGIC, al que se subió del 5% al 7% casi 2.000 millones de euros, casi tres veces más que hace 8 años. Canarias tuvo un superavit de casi 500 millones, se ha mejorado financiación autonómica y el REF gracias a los acuerdos alcanzados por el anterior gobierno de Fernando Clavijo que va a suponer más dinero para nuestra autonomía. También están los 900 millones de euros que el Estado nos debe del convenio de carretera y que por sentencia firme deberá de pagar a los canarios el gobierno de Madrid. Lo que queremos decir es que más parece un capricho y una cuestión ideológica que una necesidad. Y ese es el problema de gobernar con partidos tan dispares y donde uno con cinco diputados quiere tener el mismo poder que otro con 25.