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Las recetas con trufas más ricas

Es uno de los tesoros más valorados en la gastronomía actual

 

  • Lancelot Digital
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    La trufa negra es uno de los tesoros más valorados en la gastronomía actual. Su textura, su sabor y su aroma inconfundibles hacen de este hongo que crece bajo tierra en puntos muy concretos de la geografía española un valorado alimento difícil de encontrar y de cultivar. Si tienes la opción de poder probar este manjar, te damos algunos platos con los que combina a la perfección.

     

    La empresa Fungo, especializados en las distintas variantes de trufas, ha preparado un recetario en el que te podrás inspirar para crear los mejores platos con trufa. Las recetas de trufas son una delicia para los paladares más exigentes. Es un elemento que, sin duda, convierte en gourmet todo lo que toca.

     

    Particularidades de la trufa

     

    Uno de los motivos que la hace tan especial es su escasez, además de su dificultad para encontrarla y extraerla. Es fácilmente reconocible por su forma redondeada, de color negro por fuera y con líneas blanquecinas en forma laberíntica en su interior. Su aroma es intenso e inconfundible y no es comparable con ningún otro producto que podamos encontrar en el mercado.

     

    Se desarrolla bajo tierra y su ciclo biológico pasa por todas las estaciones aunque es en invierno cuando se recolecta, lista para ser consumida. De ello se encargan los llamados perros truferos, cuyo aprendizaje lleva cierto tiempo y esfuerzo, de ahí también que sea un producto con un precio elevado comparado con otros hongos.

     

    La trufa crece de forma natural en algunos países europeos como Portugal, Italia, Alemania, Suiza, Bulgaria y países de la antigua Yugoslavia. También crece en España, en puntos concretos de la península como Teruel, Huesca, Castellón, Navarra y Cataluña, generalmente.

     

    Trufa negra en la cocina: beneficios y recetas

     

    En la cocina se emplea por su extraordinario sabor y aroma pero también por sus propiedades beneficiosas. Es un alimento muy rico en minerales como el azufre, fósforo, yodo, calcio, magnesio, hierro, potasio y selenio. Es, a su vez, fuente de vitaminas C, B2, B3 y B9. Se consume sin cocinarla, cruda. Esto unido a la cantidad de agua que contiene y a su bajo contenido en grasas e hidratos de carbono lo convierte en un producto saludable y ligero.

     

    Si hay un plato estrella en el que la trufa negra es la protagonista es el huevo trufado. Hay un consenso general de que la combinación es exquisita, también añadiendo patatas al plato, una receta muy española.

     

    También se suele elaborar con la trufa negra distintos platos de pasta y pizza. En el primer caso, se añade de manera sutil espolvoreando la pasta con trufa rallada. En el caso de las pizzas queda muy bien combinándola con quesos como mozzarella y parmesano y con setas. De esta manera unas recetas sencillas se convierten en unas recetas de alta cocina.

     

    El arroz también es un buen compañero para la trufa negra, especialmente para la elaboración de risottos. Lo mismo ocurre con alimentos tendencia como la quinoa. Y es habitual verla acompañando carnes. Con trufa negra también se elaboran mantequillas, quesos o aceites para acompañar otro tipo de platos. Así, puedes darle un toque exquisito a tus recetas y, al mismo tiempo, aprovechar al máximo la duración de la trufa.

     

    Todos estos platos puedes acompañarlos con un buen vino blanco fermentado en barrica o tinto reserva y gran reserva, que maridan a la perfección con el intenso sabor de la trufa.

     

    Es muy importante saber que la trufa siempre ha de consumirse cruda, no importa en qué formato: rayada, laminada, en pequeñas lascas… pero siempre cruda. Esto es porque, al cocinarla y alcanzar cierta temperatura su sabor desaparece.